En una entrevista realizada por el New York Times en 2019, Jonathan Kaplan, conocido psicólogo cognitivo conductual, reconoció que es posible aplicar metodologías holísticas (integrativas del ser) en la psicoterapia convencional, mientras se apliquen con responsabilidad sociocientífica y en pos del bienestar del paciente.
Kaplan relata que sus pacientes le hablaban cada vez mas de cómo les afectaba Mercurio retrógrado, la Luna en Escorpio y el Eclipse de tal o cual mes, por lo tanto debió comenzar a familiarizarse con disciplinas como el Reiki, la Astrología, la Numerología, y el Tarot entre otras. El terapeuta recalcó que si bien las prácticas alternativas no poseen resultados científicamente medibles, tampoco hay pruebas de que hagan daño, por lo tanto deja a criterio de la sabiduría e inteligencia del paciente la toma de una decisión sobre qué es beneficioso para su vida.

Por lo tanto, cuando desde la Psicología hablamos de Astrología aplicada, Constelaciones Familiares o Tarot Evolutivo, no estamos diciendo que se debe elegir entre una cosa u otra. Dichas prácticas son compatibles con un proceso terapéutico. Si una persona que asiste en búsqueda de terapia, que está respaldada por pruebas factuales, a la vez medita, trabaja sobre su carta astrológica o consulta por sesiones de tarot, no tiene nada de malo.
En mi artículo anterior mencioné que el Tarot comenzó hace varios siglos a utilizarse de modo predictivo, lo cual aún se practica pero ¿En qué consiste el Tarot utilizado de forma Evolutiva?
Primero y principal, el Tarot es un elemento accesible a todo el mundo. Habla un lenguaje universal: cada carta posee una imagen, un nombre y un número. Las cartas trabajan como un espejo del alma, no van a develar un futuro o solución, sino que nos expondrá ante las alternativas que intuitivamente sabemos.
El Tarot se expresa mediante símbolos y arquetipos que encierran un significado profundo. Las cartas revelarán la energía y el estado anímico que rodea al consultante, ofrecen un método instantáneo y directo para comprender ritmos y patrones de la vida; es por eso que decimos que es una herramienta de autodescubrimiento.
Las cartas nunca mienten
El Tarot es un medio objetivo en la búsqueda del autoconocimiento. Las cartas nunca mienten; la imagen que obtendremos será el “disparador” de una energía que ya está vigente, que ya existe en nosotros. Es por estos motivos y más, que la utilización de las cartas como una herramienta terapéutica actuará como vehículo para que el paciente exponga y confronte su problemática.
Muchas veces anhelamos saber el futuro y qué nos depara el destino olvidando que la respuesta está en el presente. No hay futuro sin hacernos responsables de lo que sucede hoy. Es para esto mismo que el Tarot brindará elementos para la toma de decisiones, el desarrollo de la confianza y la intuición.
Entonces, ¿Cómo funciona el Tarot? Pregunta que no puede contestarse con pocas palabras; sin embargo el concepto de sincronicidad, desarrollado por Carl Jung, puede explicar el desarrollo de la lectura de Tarot. Podemos decir que cuando se barajan las cartas y se escoge una estaríamos ante un “acto aleatorio”, pero no. Jung aseguraba que la carta seleccionada es impulsada por algo en nuestro interior que necesita ser expresado y que debe manifestarse en el mundo exterior en ese preciso momento. Se puede decir que son las cartas las que nos eligen tanto como nosotros las elegimos a ellas.

La ciencia moderna nos lleva a creer que la vida es algo causal, que la única conexión entre las cosas es que una provoca la otra. Sin embargo el hombre siempre se ha cuestionado sobre la creencia de que todo en el universo se encuentra interconectado. A esto se refería Jung cuando hablo de sincronicidad.
En definitiva, una lectura de Tarot es una síntesis para la descripción de la personalidad y los ciclos vitales. La finalidad es ayudar a abrir las vías de la percepción para descubrir nuestro propósito.

