Los expertos del tarot aseguran que no sólo depende de la habilidad del tarotista para que una lectura sea exitosa o verídica, sino que es igual de importante la vibración que presente el consultante. Si este se presenta en posición desafiante y cerrada, las energías no fluirán y no habrá respuestas. En cambio, si el consultante va en actitud de apertura, receptiva, la sesión cursará con naturalidad como una simple charla. La disposición las energías fluirán positivamente para una adivinación certera.
¿Y que es la adivinación?
Después de todo la adivinación, del latín addivinare, significa ad (hacia) y divinare, derivado de divinus (divino, inspirado) y a su vez de divus (dios). Podríamos decir que consiste en una aproximación hacia un conocimiento divino. Por lo tanto en una lectura de Tarot hablaríamos de realizar una aproximación o adjudicar significado a los hechos actuales o posibles porvenires, por medio de la intuición y percepción del tarotista y utilizando los arquetipos de las cartas y la energía del consultante.
Gran parte de las personas cuando acuden al tarot es porque necesitan confirmar algo. Buscan una aprobación mística; corroborar si van por el camino correcto o no; aunque acuden ya sabiendo (a nivel inconsciente) que hay algo que los lleva a una situación y deben tomar una decisión. Algunos inclusive, han pasado previamente por el médico, el terapeuta, el abogado, y más.
