
Ayer me crucé con un post que decía: “¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?” ¿Que loco no? Hacemos tantas cosas en un día y no nos detenemos a pensar cuales son rutinas o cuales son cosas que estamos “haciendo por primera vez”. Algunas tal vez se conviertan en algo cotidiano, otras no, otras serán por única vez.
Sucede que recordamos los acontecimientos según su carga emocional. Un actor de trayectoria probablemente no recuerde cada una de las interpretaciones que realizó pero sin duda recordará la primera vez que pisó un escenario en su vida y lo contará con lujo de detalles, porque eso que sintió fue lo que lo llevó a ser actor; eso sucede con los que somos “apasionados” de las cosas y los que tenemos vocación por lo que hacemos. Vivir la vida con intensidad le da otro matiz, en realidad así como hay una primera vez, nunca sabemos cuándo será la última vez que haremos algo. Podemos decir que nunca más haremos tal o cual cosa, o no volveremos a tal lugar o no mentiremos pero, a veces las cosas no salen como queremos, y acabamos al igual que la Oca, en la casilla de “inicio” nuevamente.